El nuevo iPhone 18 Pro promete revolucionar Apple con el chip A20 Pro de 2nm y una cámara de apertura variable. Con una batería de 5.200 mAh y una Dynamic Island más pequeña, estas filtraciones anticipan el salto técnico más esperado en años.
Diseño y Pantalla: Una Dynamic Island más compacta
Lo que más está sonando es que la Isla Dinámica por fin va a encogerse. Apple parece decidida a meter parte del Face ID bajo el panel para reducir ese hueco un 35%, lo que nos daría un frontal mucho más despejado sin cargarme de golpe una señal de identidad del diseño del iPhone 18 Pro que ya es un clásico desde el iPhone 14 Pro.
Es un paso lógico y, sinceramente, necesario. Dicen que esto es solo el ensayo para llegar a 2027 con una pantalla totalmente limpia, sin agujeros ni parches. De momento, que la isla estorbe menos ya me parece una victoria para disfrutar de los vídeos sin distracciones.

Cámara del iPhone 18 Pro: El salto a la apertura variable física
Si el iPhone 17 Pro ya sacaba pecho, lo del 18 Pro con la cámara de apertura variable es otro nivel. Básicamente, Apple quiere meter un mecanismo físico para controlar la luz, algo de cámaras «serias». Para nosotros, esto significa vídeos más fluidos y un desenfoque natural que no dependa solo de lo que se invente el software.
Teleconvertidor óptico: Zoom real sin pérdida de calidad
Lo del teleconvertidor óptico también tiene miga. Están probando cómo estirar el zoom de forma real, sin que la foto se rompa al ampliar. No es seguro que llegue al modelo final, pero solo con que Apple esté explorando estas soluciones físicas en lugar de tanto retoque digital, ya se nota que este año van a por todas con la cámara.

Nuevo chip A20 Pro: El salto a los 2 nanómetros
Aquí es donde el iPhone 18 Pro saca músculo: el nuevo chip A20 Pro. Tras años estancados, Apple por fin da el salto con el chip A20 Pro de 2 nanómetros, lo que en cristiano significa mucha más potencia consumiendo bastante menos batería. Es, básicamente, como meterle un motor de competición a un coche que gasta como un mechero.
Eficiencia energética: Potencia de competición con consumo de mechero
Aunque Samsung y Qualcomm parece que se han adelantado con los tiempos, Apple va a lo suyo: pulir la integración al máximo. Al final, lo que nos importa no es ser el primero en la lista, sino que el teléfono no te queme la mano al jugar y que la batería no muera a media tarde. Con este chip, ese equilibrio parece más cerca que nunca.
Conectividad total: Módem C2 y Chip inalámbrico N2
Apple parece que por fin se independiza con su propio módem, el C2. Tras probarlo en modelos menores, esta vez lo meten directamente en los Pro para que el teléfono no sufra en sitios con mala cobertura o redes saturadas.
Lo mejor es que podría conectarse a satélites para darte red donde no hay ni una antena. Es de esos cambios que no se ven, pero que te salvan la vida cuando estás en medio de la nada y el iPhone sigue respondiendo como si nada.
Chip N2: AirPlay y AirDrop más estables que nunca
También hay novedades en la conectividad con el chip N2. Si el anterior ya nos trajo WiFi 7, este viene a pulir la estabilidad de cosas tan diarias como AirPlay o AirDrop. Es el clásico plan de Apple para no depender de nadie y que el software y el hardware se entiendan a la perfección, ahorrando energía por el camino.

Batería: El adiós definitivo al cargador
Pero lo que de verdad te va a dar el día es el iPhone 18 Pro Max. Se dice que la autonomía del iPhone 18 Pro Max llegará a los 5.200 mAh, lo que sumado a la eficiencia del chip A20 y a un iOS 27 más «limpio», podría estirar la autonomía por encima de las 40 horas. Si esto se cumple, sería la primera vez que te puedes ir de fin de semana sin llevar el cargador encima.



