La llegada de Android 17 ya es una realidad y su gran novedad, Gemini Intelligence, promete cambiar por completo la forma en que usamos el teléfono en nuestro día a día. Samsung va a ser la gran beneficiada de este movimiento, logrando una exclusividad temporal que posiciona a sus próximos terminales por delante de la competencia, incluso de los propios Pixel de Google.
Sin embargo, no todo son buenas noticias: esta esperada actualización esconde una letra pequeña relacionada con el hardware que no va a gustar a todo el mundo y que dejará fuera a modelos que apenas llevan unos meses en el mercado.
El truco de Samsung para adelantarse a Google este verano
Lo que realmente ha llamado la atención de los usuarios de Samsung es que Google ha confirmado que esta novedad será, al menos de inicio, una exclusiva para los Pixel y los terminales Galaxy. Desde la firma surcoreana no han tardado en dejar clara su postura con una declaración bastante rotunda, asegurando que esta nueva IA debe debutar en un lugar que esté a la altura.

Esta estrategia tiene mucho sentido si miramos las fechas que se manejan. En julio está previsto el segundo Unpacked del año, el escenario donde debutarán los Galaxy Z Fold8, Flip8 y un nuevo concepto plegable. Estos modelos llegarán de fábrica con One UI 9 y Android 17 integrado, lo que significa que Samsung conseguirá adelantarse a los propios Pixel de Google y se colgará el mérito de estrenar la tecnología antes que nadie.
Requisitos de Gemini Intelligence Samsung: por qué tu Galaxy actual no tendrá el «modo agente»
La parte menos idílica es saber qué móviles Samsung tendrán Gemini Intelligence y cuáles se quedan fuera, ya que el «modo agente» no va a llegar a todo el catálogo por igual. El corte técnico es bastante estricto: el teléfono necesita potencia suficiente para mover Gemini Nano V3 de forma local.

A día de hoy, esto limita la función a la reciente familia Galaxy S26 y a los plegables que llegan este verano, dejando a los modelos de generaciones anteriores anclados en la versión Nano V2.
El gran inconveniente aquí es que no estamos ante algo que se pueda arreglar con una simple actualización de software. Los requisitos de RAM y procesamiento de esta nueva versión de la IA son tan exigentes que, quien quiera usar estas herramientas avanzadas, no tendrá más remedio que renovar su dispositivo. Al final, la expansión de estas funciones va a depender exclusivamente de la fuerza del hardware.
Aun así, tampoco hay que llevarse las manos a la cabeza. Samsung lleva mucho tiempo puliendo su propio ecosistema de inteligencia artificial y su tecnología está bastante madura. Lo más lógico es que, para esos Galaxy más antiguos que no soporten las herramientas nativas de Google, la compañía termine adaptando soluciones propias muy parecidas a través de sus servicios actuales. Habrá que ir viendo cómo gestionan el despliegue estos meses.


